18 de octubre, 2025
Hoy, 18 de Octubre de 2025, marca un día importante en mi vida. He logrado terminar mi primer Triatlón en Acapulco.
Este día será sin duda un punto de inflexión en mi vida, mismo que me permitirá desarrollar una identidad donde reina el respeto propio y la construcción de una vida memorable.
Desde Mayo que me inscribí, hace poco más de 5 meses, sabía que sería un reto que implicaría enfrentar a muchos de mis demonios y que sería una medalla que me costaría demasiado. Como muchas cosas materiales, la medalla que hoy cargo en mis manos es solo un símbolo efímero, sin embargo, lo que me llevo para siempre es la satisfacción de poner una meta alta y conquistarla.
Como cada competencia, este triatlón me deja algunos aprendizajes que comparto a continuación:
- El camino arduo es el correcto. Hacer cosas difíciles es el camino correcto; hoy tengo más claro que hay una versión dentro de mí que solo logro conocer en la dificultad. Una versión, que en realidad tenemos todos dentro de nosotros, que aparece cuando estamos dispuestos a sentir el dolor, mantenerlo, e incluso avanzar a pesar del sufrimiento que nos genera. Aquella versión que saca lo mejor de nosotros cuando nos atrevemos a cruzar la línea del comfort. Hoy tengo claro que esa versión la conoceré más profundamente porque éste es solo un peldaño más en una vida memorable.
- El privilegio de la familia. Durante todo el proceso he podido disfrutar del acompañamiento de mi familia, especialmente mis padres y mi hermano. Conforme más años tengo, me doy cuenta que contar con una familia unida es realmente un privilegio, por lo que soy muy agradecido por el acompañamiento familiar que recibo en todo momento.
- El valor de una buena amistad. Una vez más, un gran amigo, Jose Antonio, me acompañó en esta aventura. Viajar más de 4 horas (8 considerando ida y vuelta) para presenciar un evento importante de un amigo sin duda ejemplifica lo que representa una gran amistad. Me siento agradecido y privilegiado por este tipo de amigos en mi vida, mismos que sin duda se cuentan con sólo los dedos de una mano. Tengo claro, también, el privilegio que es sentir el apoyo de muchos más amigos a la distancia, y que siempre han estado ahi en las aventuras de mi vida.
- El poder de la visualización y meditación. Durante la última semana previa al Triatlón, encontré esta meditación que me sirvió demasiado para presenciar mentalmente lo que estaba por vivir unos días después. Visualizar mis objetivos hace sentir que “ya he estado ahi”, y por lo tango facilita acercarme al logro planteado. Meditar ha sido uno de los hábitos que más me han costado en mi vida; simplemente no me es fácil sentarme a no hacer nada y enfocarme en mi respiración. Pese a esto, tengo claro que meditar y visualizar serán más importantes en mi vida de ahora en adelante.
- Dios en mi vida. Todo lo que hago lo hago con Dios, el patrón. Soy agradecido con Dios por la vida que tengo, por la oportunidad de competir conmigo mismo, por mi familia y amigos, por compartir momentos como este con gente extraordinaria, y por guiarme hacia el camino correcto.
Convicciones fuertes, buenos hábitos, principios sólidos y metas muy altas.
Éste fue el mantra que me acompañó durante todo este proceso de entrenamiento rumbo al triatlón. Es un mantra que sin duda mantendré por el resto de mi vida.
Convicciones fuertes para tomar la decisión correcta cuando reine el caos.
Buenos hábitos para remover lo que no soy y convertirme en quien realmente soy.
Principios sólidos para mantenerme firme cuando todo lo demás se tambalee.
Metas muy altas para construir una vida memorable.
Avanti. 🚀