Altos estándares. Convicciones fuertes. Buenos hábitos. Principios sólidos. Metas muy altas.
Don’t explain your philosophy. Embody it.
Decía Carl Jung que si el camino frente a tí es claro, probablemente estás en el camino de alguien más.
Hablar de cómo vivir aterriza y te hace más humilde. Es el punto más alto del sentimiento del impostor, puesto que en realidad nadie sabe realmente cómo vivir, porque no hay solo una manera de hacerlo.
Vivir es de esas cosas que uno aprende haciendo, aunque realmente nunca aprende a hacerlo perfectamente.
Por mi parte, tengo claro que mi forma de vivir no es un manual o una recomendación, y que la forma en que vivo no es más que la proyección proactiva de mis principios, con el fin de que éstos se conviertan en algo tangible.
La primera pregunta es, entonces, ¿cuáles son mis principios?
Mis Principios
Valentía. El principio más importante.
“The Spartans do not ask how many are the enemy but where are they” -Plutarch, Sayings of the Spartans
Life shrinks or expands in proportion to one's courage. -Anais Nin.
Life is not a test of intelligence. It’s a test of courage.
Valentía, o Courage, es realmente el principio más importante de mi vida.
Fue realmente C.S. Lewis quien hace muchos años dijo que la valentía es el principio más importante. Él creía que la valentía no es solamente una de las virtudes, sino que era la máxima forma de las virtudes en el momento de toda prueba.
La valentía es ese principio que permite a los otros principios co-existir. Sin valentía no ha libertad, porque la libertad es algo que se consigue luchando, ya sea con uno mismo o contra los demás. Sin valentía no hay honestidad, porque para ser honestos con los demás, hay que primero ser honestos con uno mismo, y eso implica una confrontación tan fuerte que está reservada solamente para los fuertes. Sin valentía no hay responsabilidad, porque responsabilizarse implica entender que aunque muchas situaciones que vivimos no son culpa nuestra, en realidad sí somos nosotros los que debemos tomar el timón para llevarnos a nosotros mismos a buen puerto.
Lo extraordinario es que la naturaleza ama la valentía.
Decía Terence McKenna:
“La naturaleza ama la valentía. Haz el compromiso y la naturaleza responderá a ese compromiso eliminando los obstáculos imposibles. Sueña el sueño imposible y el mundo no te aplastará; te elevará. Este es el truco. Esto es lo que entendieron todos esos maestros y filósofos que realmente contaron, que de verdad tocaron el oro alquímico. Esta es la danza chamánica en la cascada. Así es como se hace la magia: lanzándote al abismo y descubriendo que es una cama de plumas.”
Esto es lo extraordinario de la valentía, que al confrontar nuestros más grandes miedos descubrimos que los impostores eran ellos y no nosotros. La vida se alinea a tus objetivos dependiendo el nivel de valentía que tienes. La vida se expande o se contrae dependiendo el nivel de valentía con el que vivimos, y los más grandes regalos de la vida son reservados para los valientes.
El secreto de la vida es ser valiente.
Alta Agencia
La alta agencia es también uno de los principios más importantes de mi vida.
Cuando cumplí 30 años, estando en Madrid en un momento de profunda introspección, conocí el término de Alta Agencia e inmediatamente descubrí que es uno de los principios más determinantes en la vida de una persona. Tener alta agencia literalmente transforma a las personas, y si cultivas alta agencia es realmente sencillo observar a las personas y entender qué nivel de agencia que tienen, por la forma en que viven.
- ¿Cómo se manifiesta la alta agencia?
- Tener alta agencia significa hacer que las cosas sucedan; ser proactivo, ser el tipo de persona que se enfoca en crear soluciones y no tirar culpa ajena; proveer claridad a todo ambiente para poder avanzar. Es esa persona que tiene un ímpetu asombroso de crecimiento personal, y que entiende de forma correcta que todo lo que pasa en nuestra vida lo creamos nosotros. Bueno, quizás no el 100% de todo lo que pasa lo creamos nosotros, pero es entender que tenemos un filtro interpretativo que, ese sí, nosotros lo decidimos y por ende podemos dar el significado que queramos a todo lo que nos sucede. Tener alta agencia es tener absoluta responsabilidad y “ownership” sobre nuestro comportamiento y los resultados que obtenemos. Es saber que no se necesita permiso para actuar, y que siempre hay una forma de darle la vuelta a las cosas para lograr nuestros objetivos. Es ver un fracaso como un punto de retroalimentación, pero nunca como una derrota definitiva.
Vivir Sin Permiso.
“Un joven se le acercó y le dijo: «Quiero componer sinfonías. Quiero hablar contigo sobre eso». Y Mozart le preguntó: «¿Cuántos años tienes?». El joven respondió: «Veintidós». Y Mozart dijo: «Eres demasiado joven para hacer sinfonías». El tipo contestó: «Pero tú ya escribías sinfonías cuando tenías diez años». Mozart respondió: «Sí, pero yo no andaba por ahí preguntándole a otros cómo hacerlo»
Las personas con más alta agencia entienden que en la vida no necesitas permiso para actuar. Ellos entienden que todos los semáforos siempre están en verde, y que todo en la vida es negociable. Absolutamente todo en la vida tiene una forma de lograrse si uno es suficientemente creativo para encontrar la forma.
Vivir ¿Cómo si? - ¿Qué tiene que pasar para ______?
La mayoría de las personas viven con un rechazo propio que hace que ni siquiera lleguen a pedir aquello que desean. Cuando vives con una mentalidad de ‘¿Cómo sí?, es cuando empiezas a crear caminos hacia lo que quieres.
¿Cómo sí puedo comprar esto? ¿Qué tiene que pasar para convertirme en esta persona? Pensar de esta forma es el primer paso para crear puentes hacia donde realmente deseas llegar. Pensar de esta forma programa a tu cerebro para lograr soluciones, para lograr caminos nuevos hacia la dirección que tu escoges.
Es increíble pero te puedes dar cuenta del nivel de agencia que tiene una persona en solo minutos de observarla. Por la forma en que caminan, en que piensan, y en que viven. Por las excusas que utilizan, por el nivel de pensamiento que tienen y por el nivel de responsabilidad que manejan.
Una vez que lo ves, ya no puedes dejar de verlo.
Espiritualidad
“Dios puede hacer por mi solo lo que puede hacer por medio de mí”.
- ¿Por qué es importante para mi?
- Con Dios y por Dios soy todo. Literalmente no doy un paso sin Dios. Cuando camino y confía en el camino de Dios No estoy estresado y vivo con calma sabiendo que estoy en el momento y lugar adecuado, el preciso instante que Dios ha elegido para mi.
Autenticidad
“Di disparates, pero di tus propios disparates, y te besaré por ello.Equivocarse a tu manera es mejor que acertar a la manera de otro.
-Fyodor Dostoyevski, Crimen y castigo
La autenticidad es una de las virtudes más difíciles que puede experimentar un ser humano, puesto que implica generalmente avanzar hacia un camino que no existe, y hacerlo solo.
‘Se hace camino al andar’, decía Antonio Machado para describir a aquellos caminiantes que, con valentía avanzan hacia destinos nunca antes explorados.
De otra forma, Nietszche decía lo siguiente:
La autenticidad es lo que permite vivir una vida memorable. Si eres igual a otros, te pierdes. Peor aún, si compras una narrativa externa sin realmente meditar en el por qué de su existencia, corres el riesgo de traicionar tu alma por tantos años que te puedes convertir en un completo desconocido para ti mismo.
Personalmente, mi vida ha sido un arduo viaje de proyectar mis principios desde mi forma de ver la vida. Mi vida es un perpetuo viaje de vivir ‘a mi manera’, como decía Frank Sinatra.
Esa es realmente la única forma de vivir.
Altos Estándares y Respeto propio
Todo en la vida es determinado por el nivel de estándares que tenemos. Los estándares que tenemos para nuestra vida es todo aquello que toleramos, porque es entender que lo que se tolera en realidad se escoge es el primer paso para transformar nuestra realidad.
Todos tenemos estándares, pero no todos tienen altos estándares. Tus estándares se manifiestan desde el respeto propio y ajeno, la puntualidad, la forma de vestir y la forma en que hablamos a los demás y a nosotros mismos. También, los estándares son claramente manifestados por los elementos más significativos de nuestra vida, por ejemplo, el cuerpo que tenemos, las personas con las que nos relacionamos, el trabajo que decidimos, los problemas en los que nos enfocamos, y la forma en que reaccionamos ante cualquier circunstancia de la vida.
Un hombre sin estándares es fácil de manipular y de remplazar, porque una flexibilidad sin principios significa un vacío, mientras que estándares claros señalan profundidad, dirección, y la capacidad de tolerar incomodidad en el corto plazo a cambio de alineación en el largo plazo.
A continuación una de las distintas formas en las que mostramos nuestros estándares.
- Cuerpo. El cuerpo es la forma más directa de demostrar el estándar de nuestra vida. Decidir que ingerimos y que dejamos entrar a nuestro cuerpo, es una forma de respetar lo que pretende estar con nosotros por el resto de nuestros días. Es una realidad que la forma en que comemos es una proyección de nuestra propia identidad. Es muy fácil saber si somos ansiosos por la forma en que comemos, o si somos inseguros por lo que comemos. Es también fácil de entender que si utilizamos la comida como un escape de nuestras ansiedades y nuestros miedos, la raíz para solucionarlos no es ni siquiera atacando lo que comemos, sino atacando los detonadores que nos llevan a tomar esas decisiones al comer. Entrenar es también algo directamente relacionado a nuestro cuerpo. Una persona que entrena lo hace porque tiene un estima propio alto. Es curioso, porque una forma de construir un alto autoestima es entrenando, pero al mismo tiempo se necesita un alto autoestima para tomar la decisión de entrenar. es la forma más sensata de entender que la forma más directa de construirnos es por medio de una confrontación al sufrimiento, en este caso físico. Más allá de contar con alguna enfermedad que impida construir el cuerpo deseado, o un des-balance hormonal que haga más difícil la construcción física, es una realidad que nuestro cuerpo nos permite entender el nivel de respeto que nos tenemos.
- Pareja. La pareja que escogemos es también una de las formas más directas de mostrar el nivel de estándar que determinamos para nuestra vida. Es una realidad que las personas ‘tienen la pareja para cual les alcanza’. Amar es doloroso no porque implica una entrega total a otro, sino porque implica una confrontación interna que no todos están dispuestos a tolerar. Amar, lo que representa realmente amar, implica conocer nuestras heridas, implica entender que atraemos lo que somos, y también implica entender que generalmente creamos aquello que admiramos.
Ayn Rand lo dijo de mejor forma:
- Disciplina. El concepto de disciplina es quizás uno de los que, a mi parecer, es de los más confusos. La mayoría de las personas asocian la disciplina como algo negativo, como obligarnos a hacer lo que no queremos y lo relacionan con algún tipo de dolor. En realidad, la disciplina es una de las formas más altas de mostrar respeto propio.
Por ejemplo, en la disciplina relacionada a nuestro cuerpo, entrenamiento, y hábitos alimenticios, en realidad puede ser vista como una forma de admirar nuestro cuerpo, admiración que nos lleva a decidir de forma adecuada para que éste pueda estar en óptimas condiciones. Al transformar la perspectiva hacia este punto, entonces se vuelve más fácil decidir renunciar al azúcar, entrenar diariamente, comer sano, y elegir tener una vida balanceada y saludable. Esto no implica caer en la absoluta rigidez, aquella que hace que la vida se sienta como algo negativo. Está bien tomar una copa de vino de vez en cuando, darse el regalo de saborear un postre, o incluso descansar algunos días sin entrenar. De hecho, hacer estas cosas de forma inteligente tiene elementos que nos permiten mejorar las métricas relacionadas a la disciplina.
La disciplina es un punto demasiado alto de libertad, contrario a lo que mucha gente piensa. Disciplina es libertad porque implica una oportunidad de respetarse, y de escoger el camino correcto aunque sea el más difícil.
Responsabilidad absoluta
“The hardest pill to swallow is that the common denominator of all your problems is you.”
Aunque tengo claro que no todo es mi culpa, absolutamente todo lo que pasa en mi vida es mi responsabilidad.
Tener una alta responsabilidad es el inicio de una vida memorable. Es un camino difícil porque implica perdonar; perdonar a los padres que no nos enseñaron lo que ni siquiera ellos sabían, perdonar a nuestros hermanos por tener expectativas sobre nosotros que quizás no podremos cumplir, perdonar a nuestros amigos cuando nos hieren por priorizar su bienestar sobre el colectivo, y perdonar incluso a aquellos extraños que nos hieren con dolo, porque su naturaleza así los ha construido.
Responsabilidad absoluta en mi vida es lo que me ha permitido entender que yo creo mi vida. Aniquilar completamente el estado de victimización es uno de los regalos más grandes que me he dado a mi mismo. Cuando tomamos responsabilidad de nuestra vida nos empoderamos, y es cuando nos damos cuenta que tenemos el poder de transformación, aquel que es necesario para crear la realidad que tanto deseamos. Es quitarle el poder a los otros sobre mi vida y entender que nadie realmente tiene poder sobre lo que me pasa.
Sin responsabilidad nunca vendrá un resultado que deseamos, puesto que siempre estaremos viviendo a costa de las decisiones de otros, y caminaremos sin rumbo hacia el destino que otros han trazado para nosotros.
Mentalidad.
“Make no little plans”
Se necesita una mentalidad grande para vivir grande puesto que nunca tendremos una vida más grande que aquella que imaginamos.
Pensar grande no implica más energía que pensar pequeño, y de hecho tener grandes pensamientos nos conducen a tener grandes metas, mismas que incrementan nuestros niveles de energía y nos permiten hacer que esos planes grandes se hagan realidad.
Pensar grande implica competir contra menos personas, porque en realidad son las mayorías las que han decidido pensar pequeño y perseguir pequeñas metas.
En mi opinion, el problema más grande que tiene la mayoría de las personas es que piensan demasiado pequeño.
Esto tiene diversas razones, sin embargo creo que la forma más sencilla de entenderlo es que, cuando somos pequeños, tenemos una serie de experiencias que determinan nuestra realidad, por lo que conforme vamos creciendo, formamos creencias que definen la forma en que le damos sentido a la realidad que está a nuestro alcance.
Dicho de otra forma, la manera en que vive una persona que nace en un nivel socioeconómico alto, es diferente a aquellos que nacen en el seno de una familia de escasos recursos. Esto hace que la persona que conoce la abundancia a edad temprana, naturalmente pueda soñar más grande, pensar más grande y vivir más grande que aquel que ni siquiera conoce ‘esa vida’ grande.
Trevor Noah lo explica mejor: «Le decimos a la gente que siga sus sueños, pero solo puedes soñar con aquello que puedes imaginar, y dependiendo de dónde vengas, tu imaginación puede ser bastante limitada».
Esto me lleva a la pregunta: ¿Se puede pensar grande si no se nace en abundancia?
Claro que sí. Pero para esto, el primer paso es conocer todo aquello que existe en esa vida grande para que pueda entrar a nuestra imaginación. Por esto es importante leer sobre historias de gente grande cuando uno es pequeño, observar cómo piensan, cómo viven qué hábitos tienen. Para ser grande es importante entender qué significa en todos los aspectos vivir grande. Este es el primer paso para permitirnos vivir con grandeza.
El segundo, así como los pasos consecuentes, es ser congruentes con nuestro nivel de pensamientos, y cuando uno decide pensar grande, también decide indirectamente vivir con un nivel de congruencia alto.
Congruencia
La congruencia es uno de mis principios favoritos, tanto cuando lo aplico para mi mismo como cuando me ayuda a entender la vida de otras personas.
Cuando escucho a otras personas hablar de su vida, el primer principio que analizo es la congruencia. Ésto lo hago porque estoy convencido de que el 99% de las personas no son realmente congruentes.
¿Cuántas personas conoces que desean tener un mejor cuerpo, con más músculo y menor nivel de grasa, pero que nunca toman acción para conseguirlo? ¿A cuántos conoces que quieren generar más ingresos y vivir en abundancia, solo para que al siguiente día estén haciendo cosas que realmente los aleja de esa vida abundante?
Lo que mucha gente no entiende es la que la congruencia es un principio activo, un principio dependiente. La congruencia siempre va acompañada de otro principio, y es la que dicta si ese otro principio realmente se está cumpliendo cabalmente.
James Clear, en su libro Hábitos Atómicos, menciona que todos tenemos las mismas metas, pero no todos tenemos los mismos sistemas. No conozco en el mundo una persona que desee tener menos dinero que el que tiene, o un peor cuerpo físico que el que actualmente tiene. Sin embargo, conozco muy pocos que son realmente congruentes y toman acción para lograr esas metas, creando sistemas para que las metas trazadas en realidad no tengan otra opción que volverse realidad.
Esa es la congruencia.
Autodidacta
What I learned in my own, I still remember. -Nassim Taleb
Bien dice Nassim Taleb que solo los autodidactas son libres. Y es que la verdad es que el único feedback en el que podemos confiar es en la realidad.
Perdemos tiempo aprendiendo de personas que nunca han transitado el camino que deseamos caminar. Profesores enseñando sobre emprendimiento sin realmente nunca vender un solo producto. Políticos hablando de integridad un día después de corromperse por fines económicos. Parejas hablando de amor y al mismo tiempo regalando amor como si éste no fuera exclusivo.
En la vida, la única forma de aprender es de lo verdadero, y lo único verdadero es la realidad. Las únicas heridas que realmente nos cambian son aquellas que nos dejan cicatrices, no aquellas que aprendemos de forma pasiva.
La única forma de aprender algo es haciéndolo.
La única forma de aprender a vivir es viviendo.
Energía
Somos seres energéticos, y la energía que tenemos dictamina el nivel de vida que creamos.
Todo lo que hacemos en la vida segrega energía. La forma en que vestimos, en que caminamos, en que hablamos. El círculo con el que nos rodeamos y el contenido que consumimos es también una forma de creación o destrucción de energía.
Mucha gente no entiende que todo lo que hacen dictamina la persona que eres, y de esta forma regalan su identidad a otros que quizás se benefician de eso.
Vivir acorde a los principios que uno dicta para su vida es uno de las formas más altas de crear un nivel energético de gran tamaño.
Merecimiento.
‘Merece tu sueño’. -Octavio Paz
Charlie Munger decía que la forma de tener un matrimonio extraordinario es ser un esposo extraordinario.
La realidad es que la mayoría de las cosas son así. La vida no es un camino de persecución sino de atracción, ya que uno realmente atrae lo que es, y repele aquello que no está al nivel de sus estándares.
Merecer es la mejor forma de pedirle al mundo, y es de hecho la única forma auténtica de hacerlo.
Regret Minimization Framework
Este principio en realidad lo tomé de Jeff Bezos, uno de mis emprendedores favoritos.
Mi vida consiste en pensar qué tipo de experiencias deseo vivir, y a partir de eso actuar con sentido de urgencia para vivirlo.
Todo nació de pensar en la cantidad de veces que perdemos las personas pensando en si nuestra vida tiene sentido, en lugar de nosotros darle el sentido.
La vida no tiene sentido realmente, puesto que somos nosotros quienes debemos dárselo.
Minimizar el arrepentimiento es una forma muy adecuada de vivir, siempre y cuando se haga con principios. Implica empezar ese negocio que tanto queremos, o demostrar amor con el riesgo de ser rechazados. Vivir sin arrepentimiento es realmente la forma más óptima de vivir puesto que si uno llega a sus últimos días y tiene una carga pesada de arrepentimiento, se confronta a algo tan doloroso como la muerte en vida.
Crecimiento perpetuo.
He definido mi vida como un constante aprendizaje. Toda persona es un maestro y toda circunstancia se convierte en un salón de clases, cuando se tiene una mente abierta y receptiva para, sin juzgar, adquirir conocimiento.
Pelearse con la vida porque no se logran los objetivos planteados es la forma más rápida de alejarnos de dichos objetivos. Pelearse con otras personas que no piensan como uno mismo es desaprovechar la gran oportunidad de aprender de otras perspectivas.
Rechazar una crítica, aunque sea destructiva, es una forma muy inmadura de etiquetar a otros como malos, en lugar de como almas que han enfrentado el sufrimiento, además de que nubla el raciocinio e impide utilizar esa energía negativa para canalizarla hacia algo positivo.
El crecimiento perpetuo es una forma de ser y una forma de vivir. Es realmente una arraigo fuerte a la mentalidad que tenemos. Es enfrentar cada obstáculo como un peldaño de crecimiento, es desear conocer la historia de otros para utilizarlo como conocimiento para el crecimiento interno.
Convertirse en una máquina de crecimiento perpetuo es una de las formas más rápidas de transformar nuestra vida hacia algo realmente positivo.
La vida es guerra - Vivire Militare Est
If the world chooses your life to be a dark difficult novel, be prepared and intrigued by how the story will play out if you do your best. There is no other option.
Entender que la vida es guerra es uno de mis principios más controversiales cuando lo comparto con otros.
La vida implica un sufrimiento perfecto, y en el momento en que entendemos eso podemos ser realmente libres.
Uno de los errores más grandes de mi vida ha sido que ésta sea más fácil de lo que es. Es pensar que por remover los obstáculos de mi vida entonces podré ser más feliz.
Esto es algo estúpido pero además contradictorio; mientras menos obstáculos enfrentamos, más crece nuestra debilidad y mientras más débiles somos, menos capacidad tenemos para experimentar los momentos más altos de nuestra vida.
Una de las paradojas de la vida es entender que para poder experimentar los puntos más altos de ésta también debemos atrevernos a experimentar los puntos más bajos.
Entender que la vida es guerra implica literalmente amar la presión, y entender que ésta es un privilegio.
La vida es guerra y la paz es solo un accidente. Entenderlo permite a las personas actuar y vivir desde un sentido de agencia en lugar de desde un lugar de victimización.
Una de las ilusiones más grandes que debemos dejar ir es aquella que hace creer que el entendimiento permitirá a uno vivir de forma más pacífica; entender lo frágiles que somos permite entender que podemos ser más fuertes.
La vida es guerra. Guerra contra nosotros mismos, contra nuestras quejas, contra nuestra victimización y contra nuestras creencias limitantes. Es una guerra contra nuestras heridas y contra nuestras debilidades. Una guerra contra nuestra versión holgazán, aquella que sucumbe al placer inmediato y efímero.
Desear tener una vida más fácil es el primer paso para vivir una vida más difícil.
Intencionalidad y Propósito
Es increíble la cantidad de personas que hacen las cosas, pero que no saben por qué las hacen. Las mayorías divagan por el mundo sin pensar el por qué de sus decisiones, y por ende son fácilmente manipulables por aquellos que sí entienden que la vida funciona a través de incentivos.
Por mi parte, trato de vivir mi vida con absoluta intencionalidad. Trato de no tomar decisiones sin detenerme un momento a pensar por qué estoy yendo hacia ese camino.
Todo lo que hago en mi vida tiene una intención. Camino con fuerza porque sé a donde ir, e incluso en momentos de incertidumbre se que voy hacia adelante y hacia arriba.
Vivo mi vida con el propósito que yo le doy, entendiendo que la forma de realmente crear un propósito es atreviendo a equivocarme.
La vida se vive hacia adelante, arriesgando equivocarse, confrontando derrotas y sanando heridas que carcomen lo más dentro de mi alma, pero con la intención de experimentar un crecimiento interno tan fuerte que éste se convierta en el más grande propósito.
Elegancia & Sprezzatura
Si tienes suerte, llega un momento en tu vida en que puedes hacer toda actividad de forma elegante. Ganar, fracasar, enseñar, aprender, amar y disfrutar, son solo algunas actividades que se pueden practicar con elegancia.
Absolutamente todo en la vida se puede hacer con elegancia.
¿Cómo se ve la elegancia en mi vida?
Ganar con elegancia significa respetar al contrincante.
Fracasar con elegancia significa cultivar una mentalidad de aprendizaje y de humildad.
Amar con elegancia significa respetar a quien amamos. Implica, también, entender que para realmente amar a otros primero debemos aprender a amarnos a nosotros mismos.
Vestir con elegancia no se trata del costo de las prendas que utilizamos. Significa ser discreto, verse bien, y demostrar el nivel de estándar y respeto propio que nos tenemos. Significa entender el contexto en el que estamos y utilizar las prendas adecuadas para éste.
Viajar con elegancia implica conocer a aquellos que estuvieron antes que yo en dicho lugar, respetando sus tradiciones y costumbres y experimentando aunque sea un poco de ellas.
Comprar con elegancia implica entender que las prendas nunca contendrán elegancia por si mismas, sino que son, si se hace bien, solo una herramienta más para proyectar nuestra elegancia interna.
Crear con elegancia implica entender que la construcción de algo grande lleva consigo el error, pero que tras analizarlo y corregirlo se convierte en algo atractivo.
Empezar con elegancia implica avanzar con fuerza y con principios. Terminar con elegancia implica ser directo y respetuoso, y saber cerrar ciclos sin azotar la puerta.
Simplificar con elegancia implica remover todo lo que estorba sin traicionar la esencia de los objetos.
La elegancia no se compra, no se viste, y no se demuestra, Se vive. Se es.
Fortaleza y Protección
Si me conoces bien, ya sabes que estoy absolutamente en contra de los hombres débiles. Aunque respeto la debilidad, trato de alejarme de ésta porque es contagiosa.
¿Qué significa ser fuerte?
Proteger a aquellos que lo necesitan, y ayudar brindando herramientas pero nunca regalando soluciones. Ser bueno con los buenos, pero no tener miedo de actuar con agresividad frente aquellos que la merecen.
Saber distinguir agresividad de violencia.
El hombre violento es necesariamente agresivo, pero el agresivo no necesariamente es violento. Se necesita agresividad, por ejemplo, para imponer respeto cuando de otra forma no lo entiende la contraparte, o para establecer límites claros que deseamos que no se rebasen. La violencia, por contraparte, puede ser manipuladora y engañosa, pero siempre es destructiva.
Ser fuerte implica entender que la vida misma es guerra, pero que no todas las guerras necesitan de armas para salir triunfante.
Ser fuerte implica enfrentar el dolor antes que todos aquellos a nuestro alrededor, e implica confrontar la dificultad permitiendo a otros evitar experimentarla.
Ser fuerte trae consigo la honorabilidad, pero no es para nada gratis. La honorabilidad de tomar las decisiones fuertes y de iniciar las conversaciones difíciles. La honorabilidad de permitir que otros se cuelguen medallas por batallas que uno peleó. La honorabilidad por iniciar las guerras contra aquellos que desean erradicar los principios para su beneficio personal.
El mal más contagioso de nuestra generación es la debilidad. El hombre que más atenta contra el progreso no es el hombre peligroso, sino el hombre débil.
El hombre débil que se tiene que corromper porque no sabe triunfar en un mundo de meritocracia. El hombre débil que debe eliminar, generalmente con violencia, a aquellos que tienen ideales diferentes. El hombre débil que, por no tener argumentos, utiliza la violencia para defender lo indefendible. El hombre débil, aquel que pide beneficios sin entender que éstos tienen un costo, y que lucha por sus libertades pero deja de lado sus responsabilidades.
El hombre débil, aquel que destruye porque no sabe cómo construir, y que critica a otros sin atreverse a explorar sus heridas internas. El que pide, y pide, porque no sabe dar. El que traiciona a otros sin entender que se está traicionando a sí mismo.
El hombre que violenta a las mujeres sin entender que son el mejor regalo de la vida. El que ofende porque es su única forma de llamar la atención. Aquel que no tiene principios, con la excusa de que nunca se le fueron enseñados.
El peligro más grande de nuestra existencia es el hombre débil, puesto que es éste quien inicia guerras, quien no respeta libertades y quien disfruta destruir, ya que él mismo está destruído.
Aventura
¿Si alguien leyera el libro de mi vida, querría leer esta historia?
Uno de los objetivos de mi vida es hacerla divertida. Divertida principalmente para mí, pero estoy convencido que una forma de saber si es realmente divertida es pensar qué sentimientos le generaría a alguien que leyera mi forma de vivir.
La vida es una aventura por si mismo si uno tiene el valor para crearla a su forma de ver.
Mi vida es aventura porque disfruto experimentar todo aquello que existe en el universo, incluso aquello que se puede catalogar como una experiencia dolorosa.
La aventura trae consigo la desventura, pero es la única forma de realmente vivir.
Low-Lifes
Los lowlifes están en todos lados, y es importante poner un límite y alejarte de ellos.
Son aquellos que critican al que avanza hacia un camino que por temor ellos no se atreverían a transitar. Son los que hieren porque sienten recelo de la grandeza, sin saber que ellos mismos podrían ser grandes. Son los que creen que necesitan darte su validación, cuando realmente ni siquiera se validan ellos mismos.
Son los que hablan y hablan, y no saben hacer nada más que hablar. Son los que destruyen porque no saben construir. Son los que siempre tendrán una mejor forma de hacer las cosas, pero nunca se atreverán a tomar las decisiones difíciles que implica hacerlo realidad.
Son aquellos que tienen como único objetivo en la vida aparentar, porque no saben ser.
Son los que siempre se quejan de que todo el mundo está en contra de ellos, sin entender que lo único que se necesita para ser grande es que ellos mismos estén a su favor. Son los aburridos porque no se atreven a vivir en la aventura, pero eso sí, critican a quien lo hace cuando comete errores inevitables.
Lidiar con aquellos que desean vernos caer es una de las características inevitables de la vida, pero nunca debemos claudicar ni permitir que ellos nos hagan desviarnos de nuestro camino hacia adelante.
El legado más grande de una persona, el único, es la forma en que vive.
Siempre que pienso en la herencia que recibe una persona, nunca lo asocio con algo material. Lo más difícil de heredar no es dinero ni posesiones, sino na reputación que conlleva haber vivido de forma extraordinaria y bajo sus propios términos.
Todo momento de mi vida es una oportunidad para poner en práctica mis principios.
The idea that life is a series of adversities and each one is an opportunity to behave well instead of badly is a very, very, good idea “
Al principio es cansado pensar en que todo momento de nuestra vida es una oportunidad de poner en práctica nuestros principios. Esto pasa porque, cuando uno se está construyendo, en realidad no es tan fácil ni siquiera recordar nuestros principios; es la parte en que uno es debe ser consciente para actuar de alguna u otra forma. Sin embargo, lo maravilloso de la vida, es que llega un momento de la vida en que uno toma decisiones por automático. Unconscious competence, le llaman. Es ese momento donde elegir comida saludable se hace fácil, e incluso es más difícil escoger el camino cómodo. Personalmente, yo lo he experimentado cuando decidí alejarme del azúcar. Hace algunos años decidía agregar azúcar a muchas comidas, sin embargo conforme fui erradicándola de mi vida, se hacía más fácil decidir alimentos que no la tenían. Hoy, me bien cuando elijo la comida saludable, y, de hecho, me siento tan mal cuando como azúcar que mi mente de forma automática me recuerda que no soy una persona que come azúcar. Es este solo un ejemplo de la transformación de identidad que implica vivir fiel a nuestros principios.
El costo de tener principios
El costo de tener principios fuertes es que los que no los tienen se rían de ti.
Estoy seguro que incluso muchos de esos hombres se reirán por dedicar unos minutos de mi vida por escribir estas líneas. Es que, ¿Quién se toma el tiempo para escribir sus principios y compartirlos con el mundo?
La realidad es que la gente que más crecimiento personal experimenta en la vida, es aquella que documenta, escribe y reflexiona. Es aquella que entiende que el objetivo no es tener poder sobre el mundo sino tener poder sobre uno mismo, y que la única forma de hacerlo es a través de un profundo conocimiento personal.
Como culminación de lo que significa vivir una vida alineado a mis principios, comparto uno de mis textos favoritos de Ayn Rand.
Un texto de Ayn Rand, (Atlas Shrugged).
«De cualquier accidente, de cualquier zanja en el camino, de cualquier choque por casualidad, el hombre que conserva su mente es aquel que reorienta su rumbo y sigue adelante. El hombre que deja que otros lo conduzcan termina como un desecho, arrojado al montón de chatarra. Jamás entregues tu meta a otro hombre, ni permitas que un auto lleno de almas indiferentes pase de largo mientras tú abandonas tu propósito. Tu trabajo es el propósito de tu vida. Cualquier valor que encuentres fuera de él, cualquier otra lealtad o amor, debe ser elegido conscientemente. Viaja solo con quienes decidas compartir tu camino, y esos viajeros deben ir por su propia voluntad, en la misma dirección. El orgullo es el reconocimiento del hecho de que tú eres tu valor más alto y, como todos los valores del hombre, debe ser ganado. De todos los logros posibles, el que hace posibles a todos los demás es la creación de tu propio carácter. Tu carácter, tus acciones, tus deseos y tus emociones son productos de las premisas que sostiene tu mente. Así como el hombre debe producir los valores físicos que necesita para sostener su vida, debe adquirir los valores de carácter que hacen que su vida valga la pena. El hombre es un ser de riqueza auto-creada, y también un ser de alma auto-creada. Vivir requiere un sentido de valor propio; pero el hombre, que no tiene valores automáticos, tampoco tiene autoestima automática, y debe ganarla moldeando su alma según la imagen de su ideal moral: la imagen del Hombre, el ser racional que puede llegar a ser, pero que debe crear por elección. La primera condición de la autoestima es ese egoísmo radiante del alma que desea lo mejor en todas las cosas —en los valores materiales y espirituales—, que busca por encima de todo alcanzar su propia perfección moral, sin valorar nada por encima de sí mismo. Y la prueba de una autoestima lograda es el estremecimiento de desprecio y rebelión de tu alma frente al papel de animal sacrificial, frente a la vil impertinencia de cualquier credo que proponga inmolar el valor irreemplazable que es tu conciencia y la gloria incomparable que es tu existencia por las evasiones ciegas y la decadencia estancada de otros. ¿Empiezas a ver quién es John Galt? Soy el hombre que ha ganado aquello por lo que tú no luchaste; aquello que renunciaste, traicionaste, corrompiste, pero que no pudiste destruir del todo, y que ahora escondes como tu secreto culpable, pasando la vida en disculpas.